22 enero, 2018

AGRES - SERRA MARIOLA





Distancia: 13 Km.
Ruta: Circular
Tiempo en mov. : 3.45 h.
Dificultad: Moderada

Hoy disfrutamos de nuestra ruta desde la población de Agres, en plena Serra Mariola, enclave fantástico y con un entorno característico, que nos da la oportunidad de conocer esta zona limítrofe con la provincia de Alicante y que representa un impresionante paisaje de La Vall d´Albaida, entre la Serra del Benicadell y la Serra Mariola, que hace que las vistas que nos acompañan en toda la ruta sean espectaculares.
Comenzamos nuestra ruta en la población de Agres, un pueblo precioso, con un acceso difícil por una sinuosa y estrecha carretera, pero un lugar muy cuidado, y con sus empinadas calles, y con la perfecta conservación de sus casas y la multitud de fuentes que las jalonan, hacen que esta población tenga muchos servicios de hostelería y de casas rurales que la hacen un destino turístico de montaña.

Dejamos el coche en la parte del pueblo, lo más cercano al Santuari, pues allí comenzaremos nuestra ruta, junto a el hay una zona donde dejar el vehículo. Desde el Santuari de La Mare de Deu D´Agres, y una vez lo bordeamos por su parte baja, tomamos un sendero muy bien marcado y entre densos pinares que nos va adentrando en la montaña.
Siguiendo el sendero PR-CV27 en dirección a Cocentaina, vamos en continuo ascenso y sin dejar la senda, recorriendo este tupido pinar de carrasco por una senda perfectamente señalizada y en un ascenso no demasiado duro, por ser en continuos zigs zags del camino, pero bastante largo, pues tenemos por delante un ascenso de más de tres kilómetros, que hay que tomarse con paciencia y tranquilidad.

Esta es la parte más dura de la ruta, pero a la vez la más bonita, pues a lo largo de todo el ascenso, tenemos unas vistas espectaculares de toda la Vall D´Albaida, que nos acompañara a lo largo de toda la subida hasta coronar y llegar al refugio del Montcabrer, donde aprovechamos para almorzar.
A nuestra izquierda sale una senda que nos llevara al alto del Teix, cota más alta de nuestro recorrido que con sus 1268 metros, nos ofrece unas vistas impresionantes, al sur el impresionante Montcabrer, al norte el macizo del Benicadell, al sureste Aitana, al sureste Muro y Cocentaina, al fondo el Mediterráneo, y como el dia es claro y despejado se puede ver a lo lejos el Penyagolosa.

En la subida al Teix, nos encontramos la primera de las Cavas que hoy jalonan nuestro recorrido, la Cava de L´Habitacio, en buen estado de conservación y de una profundidad de 10 metros , es la primera de las muchas que hoy encontraremos en esta ruta también llamada la ruta dels nevaters, pues hasta principios de este siglo esta zona tuvo una importante economía en la producción de hielo a partir de la nieve acumulada en las Cavas de la zona.
Descendemos desde el refugio, en dirección a la Gran Cava, el monumento más representativo del Parque de la Serra Mariola, construida en el siglo XVII, de grandes dimensiones pues tiene más de quince metros de diámetro, y su característica singular son los seis arcos de piedra apuntados que hacen de ella un lugar muy bonito, en su momento estaba cubierta y ahora solo se conservan los arcos. Además después de la restauración del año 2016, un lugar de visita obligada, pudiendo descender hasta su base por unas escaleras habilitadas en su restauración.

En el fondo de la Cava, podemos ver un ejemplar de el árbol característico de esta zona y que da nombre a este sendero, el Teix, árbol milenario, y que entre sus características más curiosas tiene la de tener genero, pues nos encontramos con machos y hembras de esta especie y los usos tan peculiares del mismo, para la fabricación de arcos, engranajes y poleas, en los tiempos donde la madera era un elemento imprescindible en la construcción de herramientas.
Continuamos nuestra ruta, hasta encontrar a nuestra derecha la Cava del Buitre, de más pequeñas dimensiones que las anteriores y para la que nos tenemos que desviar a nuestra derecha para visitarla, esta cava no se encuentra en tan buen estado como las anteriores y esta encerrada entre pinares, y aunque es de construcción más rudimentaria, vale la pena visitarla.

Volvemos sobre nuestros pasos y tomamos una pista ancha, y continuamos por ella aproximadamente medio kilometro, y tenemos que estar atentos, pues la pista continua en descenso y nosotros tenemos que tomar una senda, muy desdibujada a nuestra derecha y marcada solo por medio de fitas de piedra, que nos lleva cresteando, y en una senda de piedras y difícil de seguir hasta unas ruinas de una casa que bordeamos.
Continuamos por la senda de piedras que nos lleva por la ribera de da la Penya del Rellonge, y por terreno de arbustos, prácticamente sin señalización hasta conectar con una pista más ancha que nos lleva ya en descenso hasta la Cava de Don Miguel.
Esta impresionante Cava destaca por su tamaño y por sus enormes contrafuertes, que la elevan con bastante altura sobre el cerro que ocupa, para darle más capacidad para la nieve, y que dispone de dos puertas de acceso a nivel de suelo, y con capacidad para más de 1700 metros cúbicos de nieve.
Desde esta cava, tomamos una senda en fuerte descenso y con bastante piedra suelta que nos lleva en dirección ya a la población, y que desemboca en el Refugi Zamorano, zona habilitada, para la acampada y con numerosos servicios, como mesas, paelleros y un refugio de reciente creación, y acondicionado para su uso.
Una vez dejamos el área recreativa, tomamos ya una pista asfaltada a la derecha que en continuo descenso nos va llevando hasta la parte alta de la población, y salimos al cruce del santuari, desde donde descendemos a la largo de la calle Mayor de Agres y después de pasar por la iglesia y el ayuntamiento, llegamos hasta donde dejamos el coche.
Una excelente ruta en el parque de la Serra Mariola, muy recomendable por lo excepcional del recorrido, la variedad de visitas a realizar a las cavas, las impresionantes vistas que acompañan a todo el recorrido, lo cuidado del entorno y la belleza de esta Sierra y lo variado del recorrido.

20 noviembre, 2017

ANNA


          Distancia : 12 Km.
Tiempo en mov. : 3.30 h.
Ruta : Circular
Dificultad : Moderada
Hoy realizamos nuestra ruta por el termino de Anna, nombre en árabe que significa “ojos de agua “, y el recorrido hace merecido este nombre , pues estamos en continuo contacto con el agua, por el rio Anna, el rio Sellent, las cascadas y las innumerables fuentes que nos acompañan a lo largo de todo el recorrido.
Llegamos a Anna, por la autovía A7 y tomamos la salida de Estubeny, y después continuamos por la CV590, hasta encontrar el desvío de Anna, y nos acercamos a la población y tomamos el primer desvío a la derecha, dejando la Albufera a nuestra izquierda, y cerca del campo de futbol dejamos el coche, para comenzar la ruta.
Bajamos por la avenida ancha en dirección al rio hasta el final, y giramos a nuestra izquierda, hasta encontrar una pista asfaltada que paralela al rio, va bordeando la población, y que en algunos tramos la cruzan pequeños riachuelos, que junto a una arboleda muy densa, hace de esta parte una zona muy agradable.
Enseguida nos encontraremos por esta pista con la fuente de abajo, que brota entre unas rocas, con mucha agua, cosa que en estos tiempos de sequia, se convierte en todo un placer, y que desborda por el camino, hasta llegar al barranco.
Siguiendo la pista llegamos a la fuente de los cinco caños, en un entorno con bancos de piedra para su descanso y enormes plataneros que proporcionan una sombra y un enclave agradable para disfrutar del lugar.
Continuando por la pista nos encontramos con un desvío a nuestra derecha que nos conduce al Gorgo Catalán, piscina natural, con ocho metros de profundidad en la parte de la cascada y donde se baña la gente del pueblo, y que esta acondicionada con escalerilla, incluso un pequeño trampolín, y que rodeada de vegetación y arboleda, hace de este espacio algo imprescindible en verano, también tiene una zona de picnic, con mesas para el disfrute de la naturaleza.
Desandamos este tramo de la pista y nos encontramos con el nacimiento del manantial de la fuente Negra, un entorno con mesas, pasarelas que la cruzan y unos enormes arboles que proporcionan una zona de descanso muy agradable.
Abandonamos la pista asfaltada, y tomamos la senda de tierra en ascenso a nuestra derecha durante aproximadamente medio kilometro, hasta coger un desvío a nuestra derecha, poco señalizado, que nos lleva en una pronunciada pendiente hasta el rio, y el enlace con el GR, que nos encontraremos al final del descenso.
Seguimos el curso del rio Anna, hasta cruzarnos con la confluencia del rio Sellent, que cruzamos por un pequeño paso por unas tablas de madera, un poco inseguras, pero tampoco es complicado su paso. Continuando por la senda llegaremos en ascenso de nuevo a una fuente con bastante caudal, y que esta dentro de una zona, con una pequeña presa y canalizada entre viejos y abandonados sistemas hidráulicos, y pozas, que en su momento fueron utilizadas para la extracción de sal, pues esta fuente tiene la particularidad de ser de agua salada, hoy ya solo quedan los vestigios de lo que fue una salina hace ya bastante tiempo.
Desde aquí emprendemos una suave pero constante subida entre campos de olivos, granados, la mayoría silvestres, y alguna nueva plantación de persimón, que nos lleva hasta una masía “villa Sarrión”, donde encontramos otra fuente natural, y donde aprovechamos para refrescarnos y descansar, y hace que los manantiales de agua sean una constante en esta ruta.
Tomamos la pista asfaltada que en ascenso nos introduce en una senda dentro de una densa pinada, que ya como el sol empezaba a calentar se agradece y hace de este tramo una zona muy agradable, hasta llegar a una zona donde tenemos unas fantásticas vistas de la población desde un mirador, que hace que el paisaje y los colores del otoño un entorno para recordar, y desde aquí emprendemos el descenso hasta el rio Anna.
Aquí empieza la parte más espectacular de la ruta, pues una vez que llegamos al rio, vamos por una estrecha senda, en paralelo al rio y entre una exuberante vegetación fluvial, con un grado de humedad tropical, y a veces hasta con dificultades para pasar, por la cantidad de plantas y lo húmedo del terreno, hasta llegar a la gran cascada que desde 30 metros de altura, y con distintas caídas, hace de este rincón escondido un entorno espectacular y puedes disfrutar de un lugar increíble para admirar la grandeza de la naturaleza.
No estábamos solos, pues había un grupo de alpinistas realizando un descenso en rappel por la cascada, que era verdaderamente impresionante. Abandonamos la cascada por el mismo camino que llegamos hasta que encontramos en una parte más estrecha del rio, un palet de madera que nos permite cruzar a la otra parte, no con demasiada seguridad, pero suficiente para vadear el caudal del rio.
Volvemos por el otro lado del rio, por una senda que presenta bastante dificultad, por su estrechez, su poca señalización y porque hay tantas cañas y vegetación que hace en momentos complicado el paso por ella. Como es complicada de seguir nos tenemos que orientar por el ruido y la visión de la otra cascada del camino, y a la que llegamos después de una escarpada subida, y nos encontramos con la cascada de los Vikingos, más pequeña que la anterior, pero como la pasas mucho más cerca y prácticamente tienes que cruzar por bajo de ella, el agua pulverizada en el paso hace que salgas un poco mojado del paso.
La cruzamos por una pasarela, que esta bastante desmontada, pero sin demasiada dificultad, y por un estrecho túnel entre cañas abandonamos este lugar, con todavía el ruido del agua que golpea fuertemente la roca, y emprendemos el ascenso, por una zona complicada, pues no hay ninguna senda marcada, y en ocasiones teniendo que retroceder para encontrar algún paso alternativo, hasta encontrar la antigua fábrica de telares, en ruinas y que funcionaba con energía hidráulica, y que nos indica la senda que nos devolverá a la población en un suave ascenso.
Enseguida entramos en la población y la atravesamos en dirección al campo de futbol, donde tenemos el coche. La ruta es sorprendente, variada, divertida y con unos tramos espectaculares, pero creo que imposible hacerla sin GPS, pues prácticamente no hay ninguna señalización en gran parte del recorrido, y hasta con el track en ocasiones hemos tenido dificultades de orientación, pero recomendable para un dia de montaña y un entorno de fuentes, cascadas y ríos que hacen de esta ruta una aventura.

05 junio, 2017

MONTANEJOS-BARRANCO DE LA MAIMONA



Distancia : 11 Km.
Ruta : Circular
Tiempo en mov. : 3 horas
Dificultad : Fácil

   
  Hoy la ruta la realizaremos desde la población de Montanejos, y podemos decir que es una ruta imprescindible, por la belleza del paisaje y por el recorrido agradable y divertido del camino.
    Tomamos la autovía Mudejar en dirección a Teruel, y en la salida 42 de Viver, tomamos el desvío de la misma, y enseguida tomamos una carretera en dirección a Montanejos, sinuosa y de montaña que nos va adentrando en el macizo, el recorrido es largo y con muchas curvas, y tras atravesar la población de Montan, llegamos al pueblo.
    Atravesamos la población y dejamos el coche a la salida del mismo, cerca de la carretera CV20 en dirección a la Puebla de Arenoso, desde comenzaremos nuestra ruta.
    Tomamos la carretera durante aproximadamente 500 metros y enseguida vemos una indicación a nuestra izquierda que nos indica el comienzo del sendero SL-CV105 de la senda de la Bojera, que en un pronunciado ascenso , nos lleva entre un espeso pinar en dirección al Colladillo, nuestro primer destino.
    En el ascenso, encontramos a nuestra izquierda una señal que nos informa de un desvío que en poco mas de cien metros nos acerca a la Cueva Negra, y que por una senda en ascenso , nos lleva hasta la misma, impresiona su tamaño, estando ahora protegida , por lo que no se puede visitar, además de encontrarse cegada para evitar peligros .
    Después de visitarla y conocer su historia en el panel informativo de la misma, desandamos el camino, para volver a la senda original, y combinando los senderos de La Bojera, Los Estrechos y el Morron de Campos, seguimos en continuo ascenso hasta coronar el Colladillo.
     Una vez llegados arriba, nos encontramos con dos desvíos a nuestra derecha, a Los Estrechos y al Morrón, que obvíamos y continuamos rectos por la senda de la Bojera, ahora ya en descenso continuo hasta el fondo del barranco de La Maimona.
     Durante el descenso al barranco disfrutamos de una vegetación abundante, y unas fantasticas vistas de la Peña de La Salve y del propio barranco, es de destacar las formaciones de estratos en la roca caliza, creando algunos pliegues muy originales y que con esas enormes paredes verticales nos llevan hasta el lecho del barranco.
     Debido a que este año, ha sido bastante bueno por las lluvias, el barranco trae bastante agua, pero encontramos unas grandes rocas, que no sin dificultad , nos permiten cruzar al otro lado del barranco, y tomar una senda a nuestra derecha en una muy pronuciada pendiente que nos hace ganar altura de forma muy rápida , entre un desnso pinar, y con una tremenda humedad.
      Esta estrecha senda, se transforma en una pista estrecha, pero con algo menos de pendiente, y que en continuos zigs zags no va haciendo tomar altura, entre pinares obra de la ultima repoblación, que hacen del recorrido una zona muy agradable.
      Tras la subida llegamos a una pista ancha, que une las poblaciones de Los Calpes y Montanejos, por el llamado Camino del Cid, y donde perfectamente indicado nos ofrece diferentes alternativas de camino, nosotros lo tomamos a nuestra izquierda en dirección a Montanejos.
     Es curioso que en este tramo, son coincidentes los trazados de los senderos SLCV105, PRVT127 y GR7, con lo que las señales del camino, son realmente multicolores y divertidas, dentro de un sendero que hay que reconocer que se encuentra perfectamente señalizado, todo un ejemplo a seguir.
    Continuamos recto por la pista, aproximadamente 500 metros, y llega la parte mas espectacular del recorrido , la senda aérea, que por una estrecha senda, en suave descenso, nos lleva por la parte alta de la montaña, con unas fantásticas vistas del tortuoso trazado del barranco de la Maimona, entre enormes paredes de roca caliza, y con un cortado, bajo nuestros pies, que a la gente con vértigo le puede producir algo de desasosiego, pero que es un sendero sencillo y compensa por la espectacularidad de las vistas.
   Desde este sendero aéreo podemos observar la Cueva de Las Arenas, y las formaciones de estratos en las paredes verticales, del barranco , así como el estrecho desfiladero que tiene al fondo, pudiendo observar al frente el Morrón De Campos, e incluso a lo lejos el Penyagolosa.
    Este sendero , es de los que uno recuerda por su belleza, lo singular del recorrido y la sensación de vacío que crean esas paredes cortadas que te envuelven y te hacen sentir muy pequeño.
   Estamos llegando al final de nuestro recorrido, y tras dejar el paso aéreo y continuar por una pista de grava en fuerte descenso hacia el pueblo, con bastante piedra suelta, llegamos a una pista arbolada que nos ofrece unas bonitas vistas de Montanejos, y que nos lleva hasta las afueras de la poblacion, y desde donde callejeando  por esta bonita y turistica localidad, llegamos hasta nuestro coche y damos por finalizada nuestra ruta.
   Hoy hemos descubierto una zona y una ruta muy divertida y que es 100% recomendable, para pasar una agradable mañana de montaña y aunque no es larga en kilometros, si es exigente en su recorrido.