20 febrero, 2017

RUTA DE LAS AGUAS POR JERICA Y VIVER


Distancia: 16 Km.
Duración: 4 h.
Ruta: Circular
Dificultad: Fácil

         

 Esta semana realizaremos una ruta por las poblaciones de Viver y Jerica, donde encontramos una gran cantidad de fuentes, acequias y manantiales que en esta zona abundan y que hacen de la ruta especialmente agradable.
          Empezaremos la ruta en la población de Jerica, y después de dejar el coche cerca de la plaza, iremos en busca de la vía verde de Ojos Negros en dirección Barracas, que sale de la parte norte del pueblo, y cuando llevemos recorridos unos quinientos metros veremos un primer túnel, aquí la abandonamos y tomamos el camino que sale por nuestra izquierda y lo seguiremos hasta pasar por debajo de las vías del ferrocarril de Zaragoza, enseguida encontraremos otro túnel más largo que atraviesa la carretera de Montanejos y que nos acercara enseguida hacia la balsa mayor, y después de ver la caseta de aguas, y girando a la izquierda encontramos una enorme balsa que recoge las aguas que nacen en los Ojos del Prao y que con un caudal muy grande alimenta las acequias de esta zona.
          Dejamos la balsa y giramos a la izquierda y en paralelo a la Acequia de Prao, recorremos aproximadamente un kilometro con el incesante ruido del agua, hasta coger un sendero a la derecha en continua ascensión hasta llegar a un pequeño collado con unos almendros, que por las fechas se encuentran en plena floración y son de una belleza impresionante como anuncio de la llegada de la primavera.
          Allí comienza la subida hasta la ermita de San Roque, es la única parte algo más complicada de la ruta, pues aunque tendida es una subida constante, por una senda estrecha pero sencilla y que poco a poco nos lleva hasta la ermita. La zona esta bien acondicionada con mesas y bancos donde aprovechamos para descansar y disfrutar de las vistas de Viver, Jerica y Benafer y del bonito paisaje que nos regala esta soleada mañana.
          Abandonamos la ermita y comenzamos el descenso por una pista en zigzag entre pinares hasta llegar a la zona de las trincheras, que en muy bien estado de conservación, formaron la línea XYZ del frente de Viver, las visitamos y continuamos el descenso hasta llegar a la carretera de Benafer que la seguimos por la izquierda hasta llegar a la N234, aquí giramos a nuestra derecha en dirección al barranco del Hurón, lo cruzamos en dirección norte hacia el molino de Cirilo, pasaremos por las cuevas de Cazolón, antiguos refugios de agricultores y animales.
          Seguimos la senda entre huertos que rodean el barranco, y curiosa es la plantación de palmeras que encontramos a nuestra izquierda, hay tal densidad de ellas que no pasa ni la luz, impresionante el número de plantas y lo rodeamos para pasar a la otra parte del barranco para encontrar el desvío hacia los Ojos de Prao a nuestra derecha.
          Llegamos enseguida al entorno de Los Ojos de Prao, donde encontramos diferentes galerías con agua permanente a la que accedemos por varias simas de hundimiento, que esta perfectamente vallado y señalizado, y donde podemos descender a alguna de ellas pues hay escaleras para su acceso y es un entorno precioso, donde aprovechamos para disfrutar de la naturaleza como lo hizo en su momento el Botánico Cavanilles, y que se nos recuerda en una placa existente en la zona.
          Volvemos por la misma senda que hemos llegado, hasta el desvío que nos indica una casa de piedra y tomaremos la senda de la derecha en dirección a la Masia del Cristo, cruzamos la carretera y nos dirigimos a la fuente de la Tejería, este punto hay que prestar atención pues es el punto complicado de la ruta pues las señales desparecen y se convierten en contradictorias.
          Os recomiendo tomar la subida que hay a la derecha de la fuente y tras pasar por detrás de una casa que hay unos cien metros más adelante, dirigirnos por una trocha no muy complicada hasta encontrar un vallado de cemento color verde y seguirlo hasta  encontrar la carretera de la Fuente de San Miguel, nuestro próximo destino y donde volvemos a encontrar marcas de sendero.
          Seguimos la carretera y en unos quinientos metros llegamos al magnífico entorno de la fuente de San Miguel, con diferentes zonas de esparcimiento, mesas y muy bien acondicionado y con muchas fuentes y manantiales, todo muy bien conservado. Saldremos del mismo por la izquierda de los paelleros que están en la parte superior, y por la parte izquierda entre huertos nos acercaremos a la Balsa de Aguas Blancas.
Llegamos enseguida a la Balsa de Aguas Blancas, enorme y es el principal abastecimiento de agua de la población de Viver, junto a ella se encontraba el antiguo monasterio del que hoy solo queda un monolito en su recuerdo y junto a él un majestuoso y gigantesco álamo que impresiona por su tamaño. Seguiremos el camino de aguas Blancas hasta llegar a una colonia religiosa, con unas importantes instalaciones.
          Aquí abandonamos el camino y descendemos por unas escalinatas, siguiendo la enorme caída de agua, por su altura y su caudal, que alimenta el molino hidráulico que se encuentra rehabilitado y que por medio de un panel nos informa de su funcionamiento. Enseguida llegaremos a la carretera de entrada a Viver, y pasando por la fuente de Mosén Vilar iremos en busca del Paraje de la Floresta.
          Lo dejamos a nuestra izquierda para cruzar la carretera de Bejis y bajar en dirección al paraje de las Cuevas de Gallur y el bello paraje del Sargal, con el rio Palancia, sus fuentes y los restos del pueblo prehistórico en un entorno magnifico , digno de recrearnos un rato en él.
          Continuaremos hacia Jerica, por el margen derecho del rio en continuos sube bajas de la senda y entre huertas y campos de nogales, hasta llegar a la carretera de Jerica a Viver por la que entraremos de nuevo a Jerica, y enseguida llegamos a la plaza donde tenemos el coche.
          Larga y divertida ruta en una esplendida mañana, soleada y agradable que nos ha permitido recorrer los términos de estas dos poblaciones y siempre acompañados por el agua, que hace mucho más interesante esta ruta.
         


09 enero, 2017

ALTURA - ALTO DEL VIZCAINO


Distancia: 14 Km.
Ruta: Circular
Tiempo en mov. : 3.30 horas
Dificultad: fácil

       
  
 Hoy realizamos nuestra ruta, por los alrededores de Altura, por lo que llegamos a la población, y la atravesamos hasta dejar el vehículo a la salida de la misma, y en una mañana bastante fría, pero soleada que hace que se soporte mejor el rigor de un frío dia invernal, tomamos una senda que sale a la izquierda de la cooperativa de Altura.
          Tomamos esta senda asfaltada y por un recorrido plagado de Olivos, y con un paisaje muy bonito que da el campo todavía con la escarcha retenida, y que en las zonas de umbría hace de este recorrido un inicio muy agradable.
          Enseguida nos encontraremos con La Cartuja de Valdecrist, un esplendido monasterio en proceso de rehabilitación, y que por sus dimensiones y por las partes que se encuentran restauradas, tuvo que ser impresionante, lástima que se encuentre cerrado y no podamos visitarlo en su interior.
          Continuamos el camino y nos vamos adentrando en un suave ascenso en el Pinar de San Juan, uno de los tramos más bonitos de la ruta, pues por la densidad de la vegetación y por los pequeños riachuelos y cascadas que lo cruzan, posiblemente debido a las últimas lluvias, lo vamos atravesando, pasamos por la cruz de San Juan y este pinar nos dirige hasta la carretera que viene de Gatova, y por la que andamos algo menos de 1 kilómetro.
         Enseguida encontramos un desvío a nuestra derecha, que en ascenso suave pero constante, sube por la umbría remontando un pequeño valle, hasta llegar a una zona llana y donde tomamos el desvío por la derecha y sin parar de ascender nos llevara hasta el ribazo de las dos caras. Continuamos recto por la pista, dejando a nuestra derecha el camino que tomaremos de regreso a Altura después de coronar el macizo del Vizcaíno.
          Continuamos la senda en ascenso y una fita bastante grande nos indica a nuestra izquierda el punto de ascenso al Vizcaíno, desde este punto ya se observan las cumbres de la Calderona como el pico del Águila con su caseta de observación en su cima, y con la mañana tan clara y despejada nos ofrece un paisaje fantástico.
          Comenzamos el ascenso al macizo del Vizcaíno, por una senda rocosa y que nos dirige a nuestra derecha, dejamos una caseta a nuestra izquierda y continuamos el fuerte ascenso, por una senda poco marcada, pero que nos va conduciendo hasta la cima de este pequeño macizo. Una vez en su cima, muy plana y sin una referencia muy clara, tenemos una vistas espectaculares, hacia el oeste la Cueva Santa y el Calero, al fondo la Lloma Plana limite de Altura con Jerica, al noroeste el Rodeno y al norte todo el Valle del Palancia, con las vistas de Altura, Segorbe, y Castellnovo, y al sur todas las cimas de La Calderona.
Una vez disfrutado de estas impresionantes vistas, comenzamos el descenso del macizo y continuamos recto por la cima, y en un suave descenso por una pista rocosa nos vamos dirigiendo a la caseta que dejamos antes a nuestra izquierda, y llegamos finalmente a la senda donde iniciamos la subida.
Volvemos sobre nuestros pasos hasta llegar al llano, donde anteriormente dejamos un desvío, ahora a nuestra izquierda, que nos baja rápidamente y por senda hasta la zona del arco de Liria, desde donde ya por pista asfaltada y entre olivos y almendros nos conduce hasta el antiguo acueducto que salva la rambla por la que acabamos de bajar y que desemboca en la Rambla de Altura. Nos encontramos con un tentadero de vacas y toros, que nos acercamos a visitar, donde había muchas reses y resulto curiosa e interesante la visita, sobre todo desde detrás del vallado. Seguimos un tramo por la carretera, y una vez llegados a la gravera, tomamos un camino a la derecha, que por la antigua Vía Minera, nos va acercando a la población, pasamos junto al camping, donde aprovecharemos después para comer (buenas paellas), y poco a poco llegamos a la población, entrando por la Glorieta, hasta el lugar donde dejamos el coche.

Ruta agradable, sencilla y divertida, en un soleado dia de invierno para inaugurar la temporada y  que nos ha regalado una mañana espectacular y necesaria después de todos los excesos navideños.

12 diciembre, 2016

SENDERO DE PEÑARCÓN




Distancia : 14 Km.
Duración : 4 horas
Dificultad : Fácil
Ruta : Circular


El sendero tiene su inicio a escasos metros del Ayuntamiento de Alborea y continuamos por la Calle Casas de Ves desde donde caminamos, en dirección Este, y abandonamos el pueblo por una pista en buen estado y sobre un terreno despejado, entre tierras de labor, y aunque el dia nublado amenaza lluvia, la temperatura es agradable para caminar.
Después de recorrer 2,5 Km., comprobamos que nos acercamos a las primeras zonas de pinar, en la ladera del Cerro del Cuchillo, zona en la que se observa que por el tipo de terreno, está bien aprovechada para el cultivo, y por la variedad de campos, muy cuidados, y en producción, hace de esta zona la mas fructífera del término.
Pasamos por al lado del Cerro del Cuchillo y muy pronto entraremos en un tupido y agradable bosque de pinares que se prolongará durante casi 3 Km, este típico bosque mediterráneo se encuentra con bastante vegetación que hace el recorrido muy agradable, acompañado todo ello de un sotobosque de romeros, espliegos, salvia, retamas, aliagas y tomillos, que nos acompaña en toda este recorrido con un aroma inconfundible.
Este agradable escenario se completa salpicado de construcciones de antaño, casas de aperos, y refugios ,donde se recogían y guardaban la herramienta de labranza ,algunos en buen estado de uso.
Nos encontraremos cerca del Arroyo de la Cañada, con el viñedo como protagonista del paisaje y que por la época del año nos regala una variedad de colores otoñales que hacen del sendero un bonito escenario.
Muy cerca del Cerro del Cuchillo podremos tomar el desvío que nos ofrece el enlace con el PR-AB-07 Sendero de Al.Burayat, de modo que en vez de continuar por el propio PR-AB-09 podremos trazar nuestro propio recorrido, volviendo al pueblo por el sur.
Nosotros continuamos por nuestro sendero y un poco más adelante encontramos un desvío a la derecha que nos indica la Laguna de Peñarcon, que da nombre a la ruta, y en unos escasos 500 metros, llegamos a la pequeña laguna que se encuentra en medio de un prado, y aprovechamos para reponer fuerzas y almorzar.
Volvemos al camino que dejamos y continuamos en dirección a Casas de Ves que se divisa al fondo y a lo largo de una bonita pinada nos vamos acercando a la población, y cuando nos encontramos ya cerca, pues se divisa el camping y la piscina,  se llega a una carretera de tercer orden que tomamos a la izquierda y por la que avanzamos 1 Km en dirección Norte , debemos de tomar precauciones en el recorrido paralelo a la carretera, se trata de una carretera con escaso tráfico, pero carece de arcenes amplios.
     Un poco más adelante una indicación a la izquierda nos devuelve para tomar una nueva pista que avanzará entre el límite del pinar y los viñedos, donde suaves ondulaciones de terreno definidas con el tiempo por el discurrir de las aguas, se alternan con predominantes pinadas, con tierras de labor en viñedos, salpicadas de encinas, almendros, coscojas, olivos, romeros, espliegos.
Cuando cumplimos los 10 Km. de sendero, atravesamos la pequeña zona de monte del Cerro de la Casa y seguimos ahora entre tierras de labor, y una pequeña cantera abandonada, y a continuación pasamos cerca de los depósitos de agua que quedan a nuestra izquierda.
Desde allí, tomamos un desvío a nuestra izquierda, y pasamos junto a unos corrales, bastante bien acondicionados y paralelos a la carretera, y ya vemos la Catedral de la Manchuela al fondo y entramos a la localidad por la calle Villatoya, llegando al depósito, donde acabamos la ruta.
Ruta agradable, que discurre en su mayoría por pista muy bien conservada, y que dispone de una excelente señalización, que hace muy fácil su recorrido, es de agradecer cuando un ayuntamiento tiene interés por conservar y difundir sus senderos locales.
 

05 diciembre, 2016

CHULILLA - RUTA DE LOS PANTANEROS

         
Distancia : 14 km
Tiempo en mov.: 4 horas
Ruta : Circular      
Dificultad: Fácil           




                Hoy nos acercamos a la bonita población de Chulilla, en la que ya hemos realizado alguna ruta alternativa, para hacer la famosa ruta de los Pantaneros, de la que tenemos buenas referencias y que nos apetecía mucho y hoy que parece que el tiempo nos va a respetar decidimos disfrutarla.
               Llegamos a Chulilla por la CV-35 y una vez tomado el desvío y tras pasar Sot de Chera, llegamos a la población, y la atravesamos hasta llegar a una parking público que hay a la salida de la población, dirección Losa del Obispo, donde dejamos el coche e iniciamos la ruta.

            Iniciamos la marcha por la misma carretera y tras unos 500 m, la dejamos por un desvío a la izquierda. Un poste de senderismo, indica “Embalse de Loriguilla-Los Calderones”, y un corto y suave descenso, nos deja al borde del cañón del Turia en un espléndido mirador desde el que se tiene una preciosa vista del Charco Azul y del rio Turia.
                
      Seguimos río arriba por la cornisa en suave descenso, el paisaje es espectacular y tras un breve recorrido enseguida nos encontramos el primer puente colgante. Por unas escaleras, descendemos hasta su nivel, a considerable altura del agua; los que tengan vértigo, pueden tener algún reparo, pero es fuerte y muy seguro; lo cruzamos, y las vistas desde el centro del puente son impresionantes.
          Cruzamos a la otra parte del cañón, y por una agradable senda junto al rio nos acercamos al siguiente puente que ya vemos, pues se encuentra bastante próximo, y de similares características al anterior pero a menor altura, lo cruzamos y nos devuelve de nuevo a la ribera derecha del rio. Están en un punto estratégico y la vista del cañón, tanto río arriba, como río abajo, es espectacular. 

         Pasado el puente, el sendero continúa por la ribera, entre cañas y junto a los cinglos y un poco más adelante  encontramos la tercera pasarela, no colgante, sino fijada al suelo, y que sirve de acceso a vías de escalada; nos asomamos al centro, para hacer algunas fotos, y seguimos por el sendero con una vegetación densa y con los preciosos colores que nos regala el otoño.
         Seguimos el sendero hasta donde se abre el cañón, llegamos a una caseta circular, de donde parte otro puente, que no se puede cruzar pues se trata de una estación de aforos, y por camino ancho, salimos a carretera asfaltada. A la izquierda tenemos  un puente que no tomamos y seguimos por la pista de la derecha, ascendiendo hacia el pantano de Lorigilla por un corto pero pronunciado ascenso.


Una vez arriba llegamos a la parte superior del pantano, recorremos la larga cabecera del mismo, que por sus dimensiones y por tener ahora bastante agua embalsada, nos ofrece unas vistas preciosas y un momento perfecto para aprovechar y reponer fuerzas con un agradable almuerzo, en un momento que el sol nos acompaña en esta fresca mañana de diciembre.

           Al reanudar, seguimos recto por la pista que discurre en suave ascenso, y ganando altura con bonitas vistas del embalse de Loriguilla , encontramos una bifurcación señalizada; recto, indica al Pico Ropé , nosotros  tomamos la senda a izquierda hacia “Pinturas Rupestres y Chulilla”; aún seguimos subiendo hasta alcanzar los 490 mts, la cota más alta de la ruta.
 Desde allí descendemos, durante un buen rato , hasta un punto en que la pista forma una curva cerrada a izquierda (a derecha, se abre otra senda), y justo antes de entrar en la curva, tomamos una senda a la izquierda, señalada con una fita, estar atentos a este desvío pues es fácil pasarse.
 Entramos así en el Barranco de Vallfigueras, salvando al principio unos “escalones” rocosos, que debido a las últimas lluvias se encontraban muy mojados y resbalaban muchísimo , por lo que tuvimos que hacerlo con precaución, aun así algún resbalón hubo, después, continuamos en llano por dentro de su cauce, entre bastante vegetación fluvial y con buen firme.
       Salimos del barranco por una senda a izquierda, ojo pues es fácil no ver el desvío, pero hay una roca más adelante marcada con una X, que nos avisa si hemos tomado la senda equivocada, continuamos por la senda correcta y enseguida encontramos el poste que nos indica lo posibilidad de visitar las pinturas rupestres.

Por la derecha desciende un desvío para acceder a ellas, el acceso no es sencillo, pues están a altura y en pared, y hay que acceder por diferentes tramos de escalones y escaleras, no es complicado pero presenta alguna dificultad, pero es interesante poder verlas, aunque se encuentran valladas para su conservación.
                Continuamos por la senda, paralela al barranco; rechazamos una bifurcación que nos llevaría a Sot de Chera, luego  encontramos otra que lleva a El Frailecico, que hoy, por la hora y el recorrido no tomamos y reservamos para mejor ocasión.    

Ya con una preciosas vistas de Chulilla  al fondo y por una agradable senda junto al rio llegamos al puente de entrada a Chulilla , y subimos la empinada cuesta, por calles estrechas, hasta la plaza, donde llegamos y nos sorprende ver tanta gente y una escenificación con personajes de época, barras de comida y ambiente festivo, (pues esta mañana cuando pasamos no había nada), y es que mañana es santa Barbara, patrona de Chulilla y había numerosas actividades de los festeros.
Aprovechamos la oportunidad para disfrutar del ambiente y entre aperitivos, montaditos y demás ofertas gastronómicas, ya comimos allí mismo, toda una agradable sorpresa, como colofón a una ruta preciosa que a pesar de los buenos comentarios que tiene, es más sorprendente todavía y hemos pasado una mañana fantástica y muy agradable.
 Agradecer también la excelente señalización de la ruta y lo cuidado de las sendas y el firme de la misma. Recomendable al 100 %

21 noviembre, 2016

JERICA



Distancia : 13 Km
Ruta :   Circular
Tiempo en mov. : 4 horas
Dificultad :   Facil


    
    Esta interesante ruta por el entorno de Jérica tiene como mayores puntos de interés la Trinchera Vegatilla y el Paraje de El Sargal. 
       La ruta se inicia en la Plaza de Jérica, donde un poco más abajo hay sitio para aparcar los coches y desde donde bajamos hasta el río Palancia, cruzamos el puente metálico y seguimos por la pista asfaltada aproximadamente un kilometro. Enseguida encontramos el desvío a la izquierda indicado con un cartel hacia la Trinchera Vegatilla, perteneciente a la línea XYZ o Matallana, escenario de la Batalla de Levante.

      Las trincheras excavadas en la tierra y con nidos hechos con troncos se encuentran en una hermosa pinada, y fueron rehabilitadas en 2010 por la Escuela Taller y se encuentran en muy buen estado y nos hace por unos momentos imaginar lo difícil y duro que tuvo que ser ese triste episodio de nuestra historia reciente

      Tras rodear la parte baja de las trincheras volvemos a la pista asfaltada y la seguimos un par de kilómetros por la fresca umbría, pues estamos en la cara norte, disfrutando del paisaje otoñal que nos ofrece la ribera del rio que estos días esta en su mejor momento. Cogemos un desvío a la derecha no demasiado bien indicado y enseguida cruzamos el Río por unas piedras, con cuidado pues están bastante resbaladizas y es fácil mojarse.
     Este rincón es precioso, repleto de vegetación y con grandes chopos que dan sombra a las mesas y bancos del Área Recreativa. La verdad es que por la época del año que estamos, la variedad de colores del otoño y la luz en ese entorno hizo que pareciera que nos encontrábamos en un salvapantallas...la belleza del lugar y el momento fue muy especial. Allí tenemos la Fuente Seronero con sus 12 caños y a 300 m. el Paraje de el Sargal. . 
     En dicho paraje se encuentran las llamadas “ Cuevas del Sargal”, formaciones cársticas de gran interés donde se ha documentado la existencia de pobladores desde el Paleolítico. También encontramos antiguas acequias de piedra por donde corre abundante agua que suele haber por esta zona. 
    Por un entramado de escaleras naturales y terrazas nos entretenemos en visitarlas y apreciar la variedad y curiosas formas que tienen. Aprovechamos para almorzar en la zona de picnic, pues el entorno era recomendable y no podíamos dejar pasar la oportunidad.
      Volvemos a la pista y continuamos en paralelo al río Palancia durante algo más de 1 km., abandonándola por un camino a la izquierda que cruza el Barranco de Baladrar. 
      A partir de aquí vamos por la pinada, bastante densa y con algún pequeño tramo campo a través, que sorteamos con facilidad hasta salir a la pista forestal, en la que a nuestra derecha podemos realizar el ascenso a la torre de vigilancia forestal que vemos en lo alto del cerro, hoy no era el dia indicado, o a la izquierda nos devuelve de camino a Jerica.


         Esta pista que no la  abandonaremos hasta Jérica, y entre pinadas y con tramos de pista y senda, frondosa y agradable en un suave descenso que ya nos acerca ,y con unas excelentes vistas al fondo de Jérica , con la Torre del Castillo y la torre mudéjar, icono de la población.
      Para acabar cruzamos el Puente de Navarra y llegamos al lugar de inicio finalizando esta ruta que ha sido muy agradable y divertida, y que con el esplendido dia invernal que nos ha acompañado y con la amalgama de colores otoñales que hemos podido disfrutar, han hecho que pasemos una excelente mañana de senderismo que celebramos con unas reparadoras cervezas en el bar de la plaza.



07 noviembre, 2016

VALDEGANGA



          Distancia: 17 kilómetros
 Ruta : Circular
 Duración: 4,30 horas
 Dificultad: Moderada



            Hoy realizamos una bonita y distraída ruta en compañía de un buen número de senderistas, organizada por la diputación de Albacete y del Ayuntamiento de Valdeganga, con una perfecta organización.
Nos concentramos en la plaza Mayor de Valdeganga y después de tomar un café y organizar la salida, y con una fina lluvia que nos acompañara en una parte del recorrido, nos disponemos a comenzar esta ruta por estos parajes de La Manchuela.
El recorrido comienza en el casco urbano, en la Plaza Mayor. Salimos del municipio iniciando la marcha por la calle larga, descenderemos por la cuesta del río, para meternos hacía la calle Olmo y salir del pueblo dirección a la “Cueva del Moro”. Nos introduciremos en diferentes sendas del paraje conocido como “La Abadía”, llamado así por la Ermita Gótica que se encuentra en esta zona, a día de hoy en ruinas, donde se puede ver los arcos típicos de este estilo.            
Cuando llevemos andado unos 5 km llegaremos a los puentes de Valdeganga, para salir dirección las viñas del otro lado, cogeremos de nuevo una senda que discurre paralela al camino de Bolinches, en dicha senda podremos ver campos de cultivos en forma de terraza, de reducidas dimensiones pero que dicha forma les permitía aprovechar mejor el agua que discurría entre las ramblas donde están construidos, a día de hoy abandonados por la dificultad de acceso a los mismos.
 Llegaremos al punto más alto, en la carretera dirección a Mahora, para iniciar un descenso por otra senda que atraviesa el paraje de “el coto”, para aproximarnos de nuevo dirección al parque fluvial “Puentes de Valdeganga”, donde tomaremos unos dulces para reponer fuerzas, gentileza del Ayuntamiento de Valdeganga.

Llevaremos en ese momento unos 10 km recorridos. Tras un tramo de pista tomaremos de nuevo una senda de subida que atraviesa el Cerro del Batán, al que da nombre la fuente natural que abastecía tanto a la población como los riegos de las huertas de este lado del río, mantiene un caudal constante y en la actualidad se aprovecha solamente para el riego de productos hortícolas. Subiremos dirección a la Plaza de toros, donde volveremos a bajar hacía el río, para de nuevo subir hacía los miradores de Valdeganga y finalizar la ruta.

A continuación daremos buena cuenta de una suculenta comida de productos típicos de la zona, y en un ambiente de armonía y compañerismo damos por finalizado un excelente dia de montaña que nos ha dado a conocer esta bonita localidad y su entorno.