15 mayo, 2017

SONEJA-LA DEHESA


Distancia : 8 Km
Ruta: Circular
Tiempo en mov.: 2.5 horas
Dificultad: Facil

        En el término municipal de Soneja se encuentra el paraje Natural de La Dehesa, un entorno protegido y que vale la pena disfrutar, el camino PR-CV320 que parte desde el centro de visitantes a la entrada de Soneja, es el punto de partida para llegar a La Dehesa a lo largo de sus 11 Km de recorrido.
        El sendero es lineal, y es de ida y vuelta, por lo que optamos por la opción de acercarnos en coche hasta las proximidades de la Dehesa para poder hacer una ruta circular que nos permitiera visitar el paraje de una forma más cómoda.
        Llegamos por la Autovía Mudéjar hasta la salida de Algar del Palancia, y nos dirigimos en dirección a Algar y tras pasar la primera entrada a la población continuamos recto rodeando el pueblo, y tras pasar el estrecho puente que cruza el rio tomamos un camino asfaltado por la izquierda, abandonando la carretera.
        Esta pista asfaltada y en no en muy buen estado, nos conduce aproximadamente durante cinco kilómetros, por una zona boscosa de pinos y alcornoques, tupida y sinuosa, y siguiendo la indicaciones del Rancho El Paso vamos obviando todos los demás desvíos.
Enseguida llegamos al Rancho, donde dejamos el coche y nos sorprende la entrada del rancho, con una calavera de un vacuno, pues más parece que nos encontremos en el lejano oeste que en la provincia de Castellón.
        Tomamos la pista de tierra ancha y en ascenso delante del rancho y vamos acercándonos hasta el poste indicador del ascenso a la Dehesa, que nos ofrece dos alternativas, nosotros optamos por subir por la derecha, por la Trocha, y al regreso volveremos por la otra ruta.
        Enseguida pasamos por una zona recreativa, con mesas y zona de picnic y con un cartel explicativo de la zona, y continuamos la pista hasta encontrar un desvío a la izquierda, bien señalizado que nos indica que entramos en la zona de la Dehesa.
        Ahora ya en continua subida, y por la trocha, comenzamos el ascenso a la Dehesa, por una senda pedregosa, pero como las piedras son grandes no la hace demasiado complicada, y sin abandonarla durante aproximadamente dos kilómetros de subida tendida llegamos hasta el paraje de la Dehesa.
        Desde aquí y en una ruta circular de aproximadamente un kilometro y perfectamente señalizada visitaremos los sitios más relevantes de este entorno. Tomamos la senda por la izquierda y enseguida veremos el desvío a la peña de La Cagá que tomamos y entre losas de rodeno y señalizado por postes rojos vamos por un camino entre pinos y monte bajo.
        Llegamos hasta la cantera de Ruejos, que hasta principios del siglo pasado suministro de muelas (ruejos) a todos los molinos tanto de aceite como de harina que abundaban por la zona, todavía se pueden observar alguna de ellas en proceso de fabricación, resulta muy curioso.
        Enseguida llegamos a la peña de La Cagá, y nos acercamos al mirador de la Cagá, que como el dia es esplendido nos ofrece una vistas preciosas del valle del medio Palancia y a lo lejos la sierra de Javalambre, donde aprovechamos para almorzar y disfrutar de las vistas.
        Retomamos la senda y tras coronar la peña, nos dirigimos en descenso hasta otro de los puntos interesantes de la zona, El Arenal, una antigua laguna desecada y hoy un humedal estacional, que hasta hace pocos años se utilizo para la extracción de arenas y gravas, llama la atención la superficie arenosa de la misma.
        La abandonamos por la izquierda y continuamos la senda hasta encontrarnos con un enorme pino.....impresionante, que esta junto a la Laguna de la Dehesa, y desde donde accedemos a un mirador de madera que te eleva sobre la misma para poderla observar en su totalidad.
        La peculiaridad de esta laguna de montaña, es que es la única en toda la comunidad Valenciana cuyo aporte acuífero es exclusivamente por agua de lluvia y solo evacua por evaporación, como los famosos ibones del pirineo, es verdaderamente curioso.

Aprovechamos después para acercarnos al borde de la misma, para disfrutar de la abundante vegetación de ribera y de la cantidad de fauna autóctona que la habita, y el intenso croar de la cantidad y especies de batracios que viven en ella.

    Bajamos por la pista ahora entre campos de almendros y olivos, impresiona el tamaño de estos olivos centenarios y lo cuidados que se encuentran, hasta llegar a la entrada de la mina Canasta, una mina de Barita abandonada hace más de cincuenta años.
        Nada más abandonar la mina debemos estar atentos pues sale a la izquierda un desvío no señalizado, excepto por una pequeña fita , que por una senda a la izquierda y entre almendros y alcornoques nos lleva hasta el desvío que tomamos al inicio de la ruta.
        Desde allí y en un paseo volvemos al punto de inicio y damos por finalizada una ruta corta y sencilla, pero muy bonita e interesante, y cabe destacar la cantidad de vegetación y los colores del monte bajo del paraje que hacen del recorrido 100 % recomendable.


08 mayo, 2017

SOT DE FERRER


Distancia :  11 KM
Ruta : Circular
Tiempo en mov : 3 horas
Difiucultad : Facil

         


  Esta semana realizaremos nuestra ruta en Sot de Ferrer, en la comarca del Alto Palancia (Castellón), en plena sierra de Espadan, en la que recorreremos un tramo de esta sierra, y visitaremos la Ermita de San Antonio, La Calera y el Navajo León.
          Nos dirigimos a Sot por la autovía Mudéjar y tomando el desvío de la población, llegamos a la misma y dejamos el coche a la entrada del pueblo, en un parking que hay a nuestra derecha, llegando ya vemos el espectacular zigzag encalado que se divisa desde la autovía y que sirve de ascenso a la ermita.
          Tomamos en ascenso la calle principal y nos vamos acercando al comienzo de la ascensión a la Ermita de San Antonio, que por su originalidad, pues se encuentra en perfecto estado y con un murete encalado que esta jalonado en cada curva con una hornacina con las distintas estaciones del vía crucis.
          Enseguida llegamos a la ermita de San Antonio que se encuentra en perfecto estado de restauración y se puede observar siempre las ofrendas florales que hay en su puerta. Junto a la misma se encuentra un habitáculo cerrado ahora que le llamaban el ermitaño, y donde años atrás se trasladaban los enfermos, y donde se recuperaban de sus enfermedades por la fe que se procesa al santo y la tranquilidad que se respira en este entorno.
          Desde allí tenemos unas vistas esplendidas de la población y del rio Palancia que vadea Sot de Ferrer, así como de la majestuosa iglesia que destaca entre todas las edificaciones del pueblo.
          Abandonamos la ermita y encontramos las señales del SL-CV 116 que nos llevan por una estrecha senda y entre una densa pinada, hasta el desvío señalizado de la Calera de San Antonio, y en un giro a nuestra izquierda nos acercamos hasta la Calera, que fue utilizada hasta los años 60 para transformar la piedra caliza en cal, nos encontramos en el monte de San Antonio que da nombre a la Calera y a la Ermita.
          Seguimos de forma circular el monte, llegando a un mirador que nos ofrece una panorámica de Sot y todos los campos de cultivo que riega el Palancia, y tras pasar un aljibe, volvemos al punto donde nos desviamos para ir a la Calera.
          En ese punto vemos la indicación de el desvío al Navajo León, y en un corto ascenso llegamos enseguida al Navajo, una construcción de piedra de principios de siglo, destinada a recoger y almacenar agua de lluvia, y que utilizaban tanto los pastores como los cazadores, así como los agricultores de la zona para saciar la sed de ellos y de los animales.
          Curiosamente se encuentra en perfecto estado, y además a través de la puerta podemos observar que contiene bastante agua, que por medio de un sistema de filtrado de piedras, hace que el agua se encuentre limpia y fresca.
          Dejamos el Navajo León a nuestra izquierda y tomamos la senda que asciende frente a nosotros, y entre pinos y sombra que se agradece, pues el dia es muy soleado y el calor empieza a apretar, vamos ascendiendo por una zona más despoblada hasta alcanzar el punto más alto de la ruta a 350 metros, desde donde podemos divisar Sot de Ferrer a nuestra izquierda, Soneja al frente y Segorbe a nuestra derecha, vale la pena disfrutar de este mirador, con muchos frutales que han sustituido a los cerezos de antaño.
          Desde aquí comenzamos una larga y tendida bajada, con algo de piedra suelta, pero nada complicada, que en poco tiempo nos baja hasta la carretera de Soneja, en la que giramos a nuestra izquierda y atravesando el puente sobre el Palancia llegamos a la entrada del pueblo y al centro de información de la dehesa de Soneja, que se encuentra cerrado.
          Tomamos el camino por la izquierda del edificio que nos baja hasta el cauce del rio, y que desde el puente podemos ver como el rio , ahora sí que lleva bastante caudal, y ante la cantidad de mosquitos que hay abandonamos rápidamente, y retomamos el camino junto a una fábrica abandonada.
          Esta senda nos dirige directamente hasta la acequia de riego de los campos de caquis y nísperos que hay en esta zona, esta acequia ya no la dejaremos y aunque en algunos momentos se hace complicada la marcha, pues bastante estrecha, no presenta demasiadas dificultades, excepto en un tramo que se encuentra a bastante altura y a los que padecen vértigo les puede causar respeto, pero se puede pasar de espaldas al cortado apoyados en la pared de la acequia.
          Siguiendo por la acequia, y cuando crucemos una pequeña caseta de labranza, abandonaremos la acequia por nuestra izquierda y tomaremos una senda que en paralelo al rio y entre nispereros nos ira acercando a la población.
          Llegando a Sot encontraremos el puente de entrada al pueblo, y no tenemos que perdernos uno de los rincones más bonitos de la ruta, pues bajo del puente hay una serie de cascadas con mucho caudal y un entorno precioso, desde donde vemos las primeras casas de la población.
          Subimos por el puente y cruzamos para entrar al pueblo, y atravesando las primeras casas nos vamos acercando a la Iglesia y su plaza que vale la pena visitar y que se encuentra ahora en proceso de restauración, continuamos hasta la plaza de España donde se encuentra el Ayuntamiento y algún que otro edificio singular, y atravesamos la población hasta llegar a donde tenemos el coche y dar por finalizada la ruta.
          Ruta sencilla y agradable, en un dia primaveral con bastantes sitios para visitar, con mucha senda, mucha vegetación y  mucha agua....que más se puede pedir.

27 marzo, 2017

BEJIS - LOS CLOTICOS



Distancia: 12 Km.
Duración: 3.30 h. en mov.
Ruta: circular
Dificultad: fácil

 

          Esta ruta interesante la realizamos en la población de Bejis, en una soleada mañana que acompaña para disfrutar de un dia de montaña, y sabiendo que vamos a tener una ruta junto al rio Palancia hará que sea un excelente comienzo de la primavera.
          Llegamos a Bejis, por la autovía Mudejar dirección a Teruel, y tomando el desvío a Viver, nos vamos adentrando en una cerrada zona montañosa , y con una carretera sinuosa, pero con un paisaje precioso nos vamos acercando a la población, y después de atravesar la población de Torá, divisamos en medio de un peñasco Bejis, en plena sierra de Toro.
          Cuando llegamos a la población, sin entrar en ella veremos un desvío a la fuente de los Cloticos, que tomamos en una pronunciada curva, y seguimos por un estrecho camino aproximadamente 4 km. Y tras pasar la embotelladora, nos encontramos con la zona recreativa de Los Cloticos, donde podemos dejar el coche y cargar agua para la ruta.
          Comenzamos la ruta tomando la pista que sale por la izquierda de la fuente, que primero asfaltada y después de tierra que en continuo ascenso, nos lleva hasta el desvío del Camping, que vemos abajo y que obviamos y continuamos recto.
          Enseguida veremos al otro lado del barranco la aldea del Molinar, que veremos al regreso y que con un entorno muy bonito, y con cascadas y riachuelos nos anuncia que la ruta de hoy va a ser muy acuática.
          Continuamos por la pista y a un  kilometro y medio nos encontramos la Casa Forestal, tristemente en un estado de abandono deplorable, pues por su situación y por las vistas que ofrece desde su mirador es un lugar envidiable, aprovechamos para visitar su mirador y disfrutar de las esplendidas vistas que nos ofrece del recorrido que haremos hoy.
          La pista que seguimos tiene abundante vegetación, y esta flanqueada por innumerables cipreses y eucaliptus, que siendo de gran tamaño, ofrecen una sombra y un agradable aroma primaveral, que nos lo recuerda ya el imparable trino de los pájaros.
          Llegamos al Barranco del Resinero, que cruzamos por una piedras y unos troncos puestos en el cauce de este afluente del Palancia, que lleva bastante agua y con algún que otro traspiés cruzamos al otro lado y continuamos recto.
          Enseguida llegamos al cauce del rio Palancia , que tenemos que volver a cruzar por unas piedras y troncos que hay para facilitar el paso, y este paso es algo más complicado pues el rio lleva bastante agua, debido a las últimas lluvias que hace que el rio este caudaloso, a pesar de que luego eso sea un problema.
          Vamos caminando junto al cauce del rio, por una estrecha senda que a veces nos toca vadear para no mojarnos y entre rocas del barranco, juncos y una espesa vegetación, vamos recorriendo el camino que nos va acercando al nacimiento del Rio Palancia, nuestro destino.
          Una vez llegados al final de la senda, y ante unas paredes de roca que nos indican la proximidad del nacimiento del rio, y con un giro a la derecha, observamos que por el aumento del caudal de rio, la senda se encuentra completamente inundada, y que para poder llegar al Estrecho del Cascajar, tendríamos que mojarnos bastante y sin saber cuánto.
 Así que después de almorzar en este entorno genial, y discutir que decisión tomamos, optamos por desandar nuestro camino y regresar por donde hemos llegado, creo que de forma acertada, pues hoy no era el mejor dia para meternos en una aventura incierta.
Volvemos sobre nuestros pasos por la estrecha senda junto al rio, y tras pasar los dos pequeños vados de agua, volvemos a tomar la pista que ahora en descenso nos lleva por esta zona arbolada, de nuevo hasta la casa forestal, y una vez pasada esta encontramos a nuestra izquierda un desvío que nos llevaría a la localidad del Toro, la tomamos y descendemos hasta el fondo del barranco.
Una vez en el barranco tomamos una pista ancha en ascenso, que de continuarla llegaríamos al estrecho del Cascajar, y que nos traería hasta aquí si hubiéramos podido completar nuestra ruta. Enseguida giramos a nuestra derecha y tras cruzar un puente, nos encontramos con la sorpresa de una pequeña aldea, El Molinar, un pequeño enclave, rodeado de cascadas, riachuelos, y rincones que parecen sacados de un cuento.
Un grupo de construcciones restauradas y que por los carteles indican, es una propiedad privada, y que se va reconstruyendo poco a poco, con mucho orden y respetando el estilo de esta vieja aldea , rodeada de agua y con su plaza y edificios singulares, con una jardinería muy cuidada, y un entorno que sorprende por su tranquilidad.
Abandonamos el Molinar, y continuamos por una senda monte arriba, y tras sortear diferentes arboles caídos que dificultan el paso, nos vamos acercando de nuevo a los Cloticos, y tras pasar por la fuente de La Mina, tomamos una pista asfaltada que en ascenso nos devuelve a la zona recreativa, ahora con mucho mas ambiente que cuando llegamos pues, esta lleno de gente preparando barbacoas en la zona habilitada y después de refrescarnos en la fuente damos por finalizada esta divertida ruta.